Hoy me levanté con la extraña sensación de que algo está cambiando en mí. Es curioso porque incluso las canciones que escucho suenan distintas...en este momento suena Facundo Cabral con su "No soy de aquí, ni soy de allá"...
Me ha llevado mucho tiempo comprender ciertas cosas, vivo sin frustrarme con cosas que no puedo controlar, antes me hacían pasarlo mal, ahora las cosas simplemente pasan...
No es indiferencia, todo lo contrario, es una cuestión de establecer prioridades, estas son las que otorgan el grado de importancia de las cosas, pero son muchas las cosas que están volviendo a su lugar. He vuelto a dejar de fumar después de tener unos meses de Febrero y Marzo jodidísimos, segundo intento, la anterior vez pasé sin fumar 3 meses, no me vale la excusa de "...Es que la vida...". Ya no suele darme la 1h de la mañana sin que esté en la cama. Sólo hay una cosa que me hace daño, no la puedo controlar pero mi debilidad es Lucía y no soporto que su madre me haga daño, no concibo ciertas cosas y no admito la doble moral de las personas...al menos no me dejo pisar por ella, fueron muchos años de vivir con miedo, ahora no me callo lo que no puedo entender y mucho menos compartir, cuando dejas a una persona sin respuestas es cuando llega tu victoria...pero me preocupa el alejamiento que poco a poco se intenta establecer entre la niña y yo, me gustó el consejo de Kike "ya está bien de darle una oportunidad de tener buen rollo con quien no se lo merece, trabaja no para que ella te ayude a que la niña te llame, tu trabajo tiene que ser que la niña pida llamarte"...Gracias Kike, aunque consigues sacarme de quicio con esa cabezonería tuya...siempre eres de gran ayuda.
No me desvío del tema que me ocupaba, me siento mucho mejor con el trabajo ahora...también es cierto que descanso mejor, duermo más. Todo ayuda, por eso me gusta disfrutar de este estado de tranquilidad en el que me encuentro, no hay más estabilidad que la que uno mismo se puede llegar a proporcionar.
Luego está el curso de Entrenador Superior, la verdad que es bastante duro, hay muchos trabajos que hacer, demasiados conceptos que estudiar y en ocasiones se hace jodido...pero es una carrera de fondo, carrera que terminará en 31 de Julio en San Sebastián, un paso más en mi vida, una meta conseguida.
Y como siempre lo que mejor me hace sentir junto con el tiempo en el que tengo a Lucía es el baloncesto, nos acercamos al momento crucial de la temporada, veo al equipo bien antes del playoff de 1/4 de final después de haber sudado tinta china en 1/8 contra Villalba que eran un equipo muy limitado pero con lucha y corazón, si algo hemos debido aprender de ellos es esa capacidad de entrega, entiendo que con jugadores tan superiores como los que tengo es dificil la motivación, se les queda pequeña la categoría, pero me daría mucha pena que después de ganar a 3 equipos de categoría superior en amistosos y que han jugado playoff en su liga, no seamos capaces de agarrarnos a la nuestra. El problema es que para mí ascender es un sueño, sueño con el que mataría los fantasmas de hace 2 años cuando me fuí a la puta calle tras conseguirlo...y a los jugadores sé que les hace (a algunos) mucha menos ilusión que a mí. Ojalá diera con la pócima mágica de la motivación, para mi es fácil, es un reto contra mis propios fantasmas y miedos, pero para ellos...no sé que tecla pulsar y mira que soy capaz de comunicar con ellos...pero eso me cuesta.
En fin, el día ha empezado y ha empezado bien, pienso que esto ya no lo lee nadie, de hecho hay poquísimas personas (3 o 4) que saben que existe, pero como una vez me dijo hace un par de meses Jorge "Rookie" en unas palabras que me ayudaron a entender muchas cosas...
".. guárdate todo lo que quieras, sé un poquito más egoísta, piensa en ti.. aun haciéndolo, aun pensándote ególatra, sabrás mostrarte amigo, fanático.. y sobretodo, el mejor padre para ella.. guárdatelo, hazlo tuyo, y si deseas "vomitarlo", "escupirlo", hazlo porque de verdad lo necesites, no para que nadie lo escuche, o llegue a leerlo.."
Solo puedo decir una cosa, Amén Jorge! me apetecía escribir...para mí mismo!
jueves, 6 de mayo de 2010
martes, 4 de mayo de 2010
El Homenaje anónimo
Hace mucho tiempo que este lugar está como un solar...pero ayer encontré un cuento que alguien me dedicó una vez en un foro público, fue uno de mis chicos de Tajamar pocos días después de que me despidieran de mi puesto de entrenador una vez que conseguimos el ascenso a Nacional. Jamás quise preguntar quien se tomó la molestia de dedicarmelo mientras lo publicaba en el foro de TODOBASKET...recuerdo aquellos días en los que se me juntaba la decepción del despido en Tajamar con la separación conyugal (Junio del 2008)...fueron días duros, este cuento con el que alguien me homenajeó en público (citando mi nombre) me sacó unas lagrimillas importantes en aquel momento, ahí va la historia, una historia que ahora que estoy en el mejor momento como entrenador y he rehecho mi vida cobra sentido,y además ahora que estamos a 4 partidos de ascender en Getafe a Nacional y volver a quedar en el mismo estado que entonces...Siempre supe que fue uno de mis niños porque yo a ellos siempre les regalaba cuentos en ciertas situaciones...maldito cabrón quien lo publicara, lo vuelvo a leer, recuerdo el momento y se me vuelven a saltar las lágrimas, unas lágrimas que sólo yo puedo entender...y me gusta que así sea.
"Extraño mucho esa pelota naranja, las tardes de entrenamiento, los fines de semana de campeonato, el ruido de la zapatillas con el parquet, los viajes en el micro hacia algún club de barrio lejano, a mi viejo y a mi abuelo regañándome cuando perdía la pelota. De eso ya pasó mucho tiempo. Ir al club era mi vida. Aprendí a caminar ahí, todos mis amigos son de ahí; por suerte, seguimos compartiendo la amistad con muchos de ellos, con los que nos encontramos en un bar de Devoto los sábados. YPF se llamaba el club. Ya dejó de existir, y con su cierre fue como si nos "cortaran las piernas", como a Maradona en el Mundial de 1994.
Teníamos un buen equipo, siempre luchábamos en los puestos de arriba, y hasta un año nos dimos el lujo de salir campeones. Es más, tengo la red del aro en mi casa. Claro que salimos campeones de la División C de infantiles de Capital Federal. Pero para nosotros era lo máximo, éramos Jordan, Pippen, Paxon, Grant. En realidad había muchos Jordan. Lo curioso era que el club no tenía cancha de básquet cubierta; por eso teníamos que alquilar una en otro club para jugar de locales. Entonces, nunca fuimos locales, aunque siempre venían nuestras madres a vernos y alguna que otra niña.
Nos conocíamos desde los 8 años, con algunos por más tiempo, y pasamos juntos por todas las categorías. Compartimos viajes, asados, la pileta en el verano, cumpleaños y fiestas, hasta en los carnavales del club nos divertíamos. No importaba que al otro día teníamos que jugar; eso sí, nunca faltábamos a un partido. Es más, a veces ni dormíamos, y llegamos a la conclusión de que con unas copas de cerveza jugábamos mejor.
Hoy todo eso sigue en parte. Las salidas a Devoto, los cumpleaños, las fiestas, los encuentros. Sólo falta algo fundamental: la pelota naranja, esa que nos juntó hace 16 años y que tantos momentos lindos nos hizo pasar. Esa endiablada pelota que nos regaló una linda amistad, una amistad que perdura. Algún día volveremos a las canchas."
"Extraño mucho esa pelota naranja, las tardes de entrenamiento, los fines de semana de campeonato, el ruido de la zapatillas con el parquet, los viajes en el micro hacia algún club de barrio lejano, a mi viejo y a mi abuelo regañándome cuando perdía la pelota. De eso ya pasó mucho tiempo. Ir al club era mi vida. Aprendí a caminar ahí, todos mis amigos son de ahí; por suerte, seguimos compartiendo la amistad con muchos de ellos, con los que nos encontramos en un bar de Devoto los sábados. YPF se llamaba el club. Ya dejó de existir, y con su cierre fue como si nos "cortaran las piernas", como a Maradona en el Mundial de 1994.
Teníamos un buen equipo, siempre luchábamos en los puestos de arriba, y hasta un año nos dimos el lujo de salir campeones. Es más, tengo la red del aro en mi casa. Claro que salimos campeones de la División C de infantiles de Capital Federal. Pero para nosotros era lo máximo, éramos Jordan, Pippen, Paxon, Grant. En realidad había muchos Jordan. Lo curioso era que el club no tenía cancha de básquet cubierta; por eso teníamos que alquilar una en otro club para jugar de locales. Entonces, nunca fuimos locales, aunque siempre venían nuestras madres a vernos y alguna que otra niña.
Nos conocíamos desde los 8 años, con algunos por más tiempo, y pasamos juntos por todas las categorías. Compartimos viajes, asados, la pileta en el verano, cumpleaños y fiestas, hasta en los carnavales del club nos divertíamos. No importaba que al otro día teníamos que jugar; eso sí, nunca faltábamos a un partido. Es más, a veces ni dormíamos, y llegamos a la conclusión de que con unas copas de cerveza jugábamos mejor.
Hoy todo eso sigue en parte. Las salidas a Devoto, los cumpleaños, las fiestas, los encuentros. Sólo falta algo fundamental: la pelota naranja, esa que nos juntó hace 16 años y que tantos momentos lindos nos hizo pasar. Esa endiablada pelota que nos regaló una linda amistad, una amistad que perdura. Algún día volveremos a las canchas."
martes, 2 de marzo de 2010
La inocencia...
El cielo hablaba entre nubes grises, la luna le acompañaba en una noche vacía, aquel niño que no sabía llorar hoy es el hombre que no recuerda sus sueños. La noche iluminaba un mar de dudas, donde reposaba el viento que un día corría libre, la niebla espesa jugaba a esconderse mientras el lamento acababa con una soledad forjada en mil promesas, el niño creció y descubrió que la vida no era un juego, que las luces de una mirada no siempre llevaban al paraíso, que una lágrima inútil era un regalo demasiado valioso para la nostalgia y que una risa debía ser una patria inmensa por descubrir. Los labios temblaron al evocar un leve recuerdo, lejano y dulce como el tiempo que dura una ilusión. Todo esto pasó delante de mí, el cielo y la luna, el niño y el hombre, la noche y el viento, la niebla y la soledad, la mirada y las lágrimas, la risa, los labios y la ilusión. Y allí, en la serenidad de la madrugada el hombre despertó y comprendió por qué todo tenía un sentido, entonces las palabras fluyeron hacia el mar de una garganta, que gritó orgullosa un nombre y una promesa, el nombre del niño que se hizo mayor, la promesa del hombre que juró ser valiente. Esa misma garganta sentencia que el mañana siempre será mejor que el ayer,así el recuerdo del hombre cuidará del niño que un día fue, quizás por admiración, tal vez por respeto y seguro que con cariño. Ese hombre me cuenta que un día reirá porque el niño se lo pidió en el instante fugaz en el que se conocieron, aquel preciso instante en el que se perdió la inocencia, para nunca volver.
viernes, 26 de febrero de 2010
El descanso del guerrero...
Allí descansa el guerrero, el que comprende el tiempo como un regalo lejano, aquel que ya no busca en rincones vacíos donde no existe una voz, donde un hombre no piensa más allá de su propio pensamiento, donde la belleza se esconde para no ser encontrada, y la noche le habla con un aullido helado, seco, directo, que le recuerda lo que ya no es...Allí, en el fondo del alma reposa el guerrero, con la conciencia limpia, el corazón distinto, pero con la sonrisa de ayer y el recuerdo de mañana, sus páginas en blanco le cuentan que un día fueron escritas y que otro serán borradas, porque hay batallas que perdió antes de luchar y otras que ganó después de haber perdido. Ese es el guerrero que conozco, el que miro en el espejo, el que me acompaña, el que me cuenta lo que siempre supe...y lo que nunca sabré. Si le encuentras en la noche hablalé de mí, quizás te recuerde al pronunciar mi nombre...
domingo, 21 de febrero de 2010
Con la sonrisa de entonces...
Hoy ha sido un día especial, un punto de inflexión...me siento agotado y a la vez emocionado. Es como si las musas se hubieran posado encima mío para recordarme lo que es vivir algo con pasión. Me siento como si hubiera vuelto a nacer, recuperando sensaciones que había olvidado...me invade la emoción, lo juro, por primera vez he vuelto a vivir de la única forma que sé hacerlo...y agradezco el poder escribirlo, porque viviendo así la vida si que merece la pena...Hoy si que puedo decir con tranquilidad, cansancio y satisfacción...AVE FENIX !!!
jueves, 18 de febrero de 2010
Aquellos chicos de barrio...
A veces, pocas, hay vínculos que unen a la gente más allá del tiempo. Las historias de lealtad y compromiso suelen conmoverme porque en el mundo que vivimos es uno de los valores más traicionados. La historia de estos chicos es uno de esos casos de lealtad a una palabra, a unos ideales o a un romanticismo ya perdido. Pero empezaré por ubicarme en el contexto de aquellos días del año 2005…
Les conocí hace 5 años cuando en mi cabeza comenzaba a rondar la idea de ir buscando chicos de equipos humildes de Madrid para intentar hacer un equipo campeón. Echando la vista atrás a esa primavera del 2005 recuerdo muchos encuentros curiosos con los que luego serían mis nenes Campeones de Madrid sub 21, ese primer encuentro en muchos casos no se puede olvidar. A Vicente le conocí en Villaverde en el corazón de un barrio chungo, sentado en unas pistas de basket al lado de 2 negros con cara de mala ostia, cuando le propuse la idea que me rondaba en la cabeza su respuesta fue genuina…”Eh brother, soy tu hombre , dame esa mano y cuenta conmigo”. Finalmente Vicen terminó siendo titular, derrochando el mayor corazón que haya visto en una pista de basket en 25 años de patearme campos. Era mi vaso medio lleno cuando yo lo veía medio vacío…el que ahora le dice “gracias brother” soy yo.
A Pablo Quintana y Victor Campo ya les había visto jugar unas cuantas veces. Pablo era elegante y muy maduro para su edad, el tiempo me mostró su capacidad de análisis, un chico que conoce el basket como pocos, será, si él quiere, un entrenador espectacular. Victor era junto a David uno de los jugadores que sirvieron para animar y guiar al resto, un referente. Tenía casta y coraje, un poco despistado pero por momentos astuto, físicamente un privilegiado y un gran anotador. Si mi hija tuviera un novio algún día me gustaría que fuera como Victor… o Vicen xD.
Aparecieron Pablete y Julio, como Zipi y Zape, uno de aquellos sábados en los que venía cantidad de gente a Tajamar para probar. La primera vez que ves jugar a Julio se te cae la baba puesto que el cabrón tiene un talento natural para esto, técnicamente impecable, más chulo que un 8, más raro que un perro verde, pero un chico encantador, por momentos vulnerable hasta conmoverte, un cabrón y un encanto…un genio incomprendido. Pablete una vez pasado el tiempo me tocó la fibra sensible en una conversación de msn valorando lo mucho que le había gustado el haber sido mi jugador, con lo mucho que le puteé, a veces la gente es agradecida porque su corazón no puede mostrarse de otra forma, por mucho que les puteen, hay gente que no tiene maldad, Pablo es así y así seguirá siendo…un chico con una afición como pocos y aunque él no lo crea, un jugón.
Dani es uno de esos casos excepcionales en aquel año. Venía de jugar en el Cadete de Fuenlabrada, le habían descartado allí y apareció por Tajamar aun desconozco como…Tenía 3 años menos que casi todos, pero con él no dudé ni un instante, le ofrecí jugar con los mayores tras verle utilizar su mano izquierda 3 minutos, técnicamente el mejor jugador con Julio de aquél equipo.
A Juancar pasado el tiempo a parte de generarme cargo de conciencia lo que ocurrió en el último partido de liga, pienso que fue fundamental, por la forma de relacionarse con todos sus compañeros, su carácter hacía que a todo el mundo le cayera bien, era uno de los líderes de aquel vestuario pero él probablemente nunca lo supo, hoy aquí lo digo yo, probablemente sin él no hubiéramos sido “aquél equipo campeón”. Una vez más, siento lo miserable que fuí aquel último partido, mi conciencia no queda tranquila y esa es mi condena, no vi el momento de sacarte y seguro que hubo mil, no te lo mereciste y probablemente yo tampoco me mereciera un jugador tan honesto como tú…y que además…hacía “Magia”.
Goio, qué decir de él…bruto como pocos, más duro que una roca…y más bueno que el pan, era como un niño metido en un cuerpo de un levantador de pesas, siempre amigo de todos, conectábamos genial por su bondad, como Pablete una persona incapaz de hacer daño a nadie. Como me encabronaba cada vez que se lesionaba jugando al fútbol de estrangis…él solo hacía deporte al 100%, fuera el que fuera, si no, no lo hacía…
José llegó a mitad de temporada, pero sus 205 cm no pasaron desapercibidos para nadie, hizo 3 o 4 mates en fase final que daban al equipo pose de “equipazo”, nos ayudó muchísimo.
Pulido siendo de primer año hizo un temporadón, le fiché cuando estaba a punto de dejar el basket, ahora anda por Talavera medio dedicándose al baloncesto, su progresión fue tremenda.
Nacho Trevijano, el mayor de todos en edad, el capitán, un bohemio y un romántico, fue el más implicado del mundo y fue el único que no se pasó a recoger su trofeo de campeón, a él eso le daba igual como me confirmó más tarde, incluso le aplaudí la decisión, no le importaba un bledo, él tenía un cometido, ser el capitán de todos, que el barco llegara a puerto era su responsabilidad, el barco llegó y él…desapareció, como esos viejos marinos para los que es más importante el viaje que el destino. Vaya clase que tenía Nacho, un tío que escuchaba a Miles Davis con 20 años es la mejor forma de definirle, un gentleman. Mi capitán!
Y finalmente Otero. David es una persona difícil de definir, un tío que con 21 años es capaz de decir NO a Estudiantes en 2 ocasiones debe ser porque se mueve por parámetros distintos al resto del mundo. Pero él es así, por eso me alegra muchísimo que conmigo jugara su último partido federado hace 2 años…y que vuelva a jugar el primero nuevamente junto a mí. Todos saben que él no era el mejor en cuanto a nivel técnico, pero estarán de acuerdo que nadie ha competido con más energía que él en una pista, era la gasolina del equipo desde sus 200 cm, el líder en pista, ese lider de aquel equipo de chicos humildes y de barrio, irrepetible, que marcó mi vida como entrenador y como persona, que me ayudó a observar a las personas de otra forma, mirando dentro de ellas, porque ellos se mostraron así, naturales y humanos, cada uno con su carácter pero con un objetivo común, nacieron para ser campeones…y lo fueron.
Algunos de ellos ya no juegan, otros lo hacen sin mucha exigencia porque aman el juego, de otros nunca más volví a saber, algún otro juega en Nacional a un buen nivel, y a muchos de ellos les ví el pasado verano en una cena inolvidable por los viejos tiempos. Lo que hoy soy como persona y como entrenador se lo debo en gran medida a todos ellos, la vida nos ha dado a todos un par de vueltas (en mi caso alguna mareante), y si alguna vez me acerco a lo que en aquel año fuí también será por ellos, por el estímulo que me proporciona recordar lo que se puede conseguir viviendo las cosas de forma pasional e intensa. A algunos os vi llorar por dentro y a otros por fuera aquella tarde en Estudio cuando se nos escapaba el sueño, después del frío que habíamos pasado entrenando bajo 0 tantas noches en aquella pista donde nadie os pudo ganar ni un solo partido; 15 días más tarde la vida y un resultado sorprendente de Estudio ganando a Casvi os devolvió lo que os había robado a traición e injustamente y...conseguisteis ganar la liga. No son los mejores jugadores que he entrenado pero eso es lo de menos, no me importa ni a mí ni a ellos, y eso es lo que les da más mérito.
Aquel equipo lo hicisteis vosotros, yo sólo tuve la suerte y el acierto en no equivocarme con ninguno cuando os elegí.
Este es mi pequeño homenaje a todos 5 años después. Como os dije en su día…”Gracias por los recuerdos” y si tenéis cojones…nos vemos en las canchas ;-)
Les conocí hace 5 años cuando en mi cabeza comenzaba a rondar la idea de ir buscando chicos de equipos humildes de Madrid para intentar hacer un equipo campeón. Echando la vista atrás a esa primavera del 2005 recuerdo muchos encuentros curiosos con los que luego serían mis nenes Campeones de Madrid sub 21, ese primer encuentro en muchos casos no se puede olvidar. A Vicente le conocí en Villaverde en el corazón de un barrio chungo, sentado en unas pistas de basket al lado de 2 negros con cara de mala ostia, cuando le propuse la idea que me rondaba en la cabeza su respuesta fue genuina…”Eh brother, soy tu hombre , dame esa mano y cuenta conmigo”. Finalmente Vicen terminó siendo titular, derrochando el mayor corazón que haya visto en una pista de basket en 25 años de patearme campos. Era mi vaso medio lleno cuando yo lo veía medio vacío…el que ahora le dice “gracias brother” soy yo.
A Pablo Quintana y Victor Campo ya les había visto jugar unas cuantas veces. Pablo era elegante y muy maduro para su edad, el tiempo me mostró su capacidad de análisis, un chico que conoce el basket como pocos, será, si él quiere, un entrenador espectacular. Victor era junto a David uno de los jugadores que sirvieron para animar y guiar al resto, un referente. Tenía casta y coraje, un poco despistado pero por momentos astuto, físicamente un privilegiado y un gran anotador. Si mi hija tuviera un novio algún día me gustaría que fuera como Victor… o Vicen xD.
Aparecieron Pablete y Julio, como Zipi y Zape, uno de aquellos sábados en los que venía cantidad de gente a Tajamar para probar. La primera vez que ves jugar a Julio se te cae la baba puesto que el cabrón tiene un talento natural para esto, técnicamente impecable, más chulo que un 8, más raro que un perro verde, pero un chico encantador, por momentos vulnerable hasta conmoverte, un cabrón y un encanto…un genio incomprendido. Pablete una vez pasado el tiempo me tocó la fibra sensible en una conversación de msn valorando lo mucho que le había gustado el haber sido mi jugador, con lo mucho que le puteé, a veces la gente es agradecida porque su corazón no puede mostrarse de otra forma, por mucho que les puteen, hay gente que no tiene maldad, Pablo es así y así seguirá siendo…un chico con una afición como pocos y aunque él no lo crea, un jugón.
Dani es uno de esos casos excepcionales en aquel año. Venía de jugar en el Cadete de Fuenlabrada, le habían descartado allí y apareció por Tajamar aun desconozco como…Tenía 3 años menos que casi todos, pero con él no dudé ni un instante, le ofrecí jugar con los mayores tras verle utilizar su mano izquierda 3 minutos, técnicamente el mejor jugador con Julio de aquél equipo.
A Juancar pasado el tiempo a parte de generarme cargo de conciencia lo que ocurrió en el último partido de liga, pienso que fue fundamental, por la forma de relacionarse con todos sus compañeros, su carácter hacía que a todo el mundo le cayera bien, era uno de los líderes de aquel vestuario pero él probablemente nunca lo supo, hoy aquí lo digo yo, probablemente sin él no hubiéramos sido “aquél equipo campeón”. Una vez más, siento lo miserable que fuí aquel último partido, mi conciencia no queda tranquila y esa es mi condena, no vi el momento de sacarte y seguro que hubo mil, no te lo mereciste y probablemente yo tampoco me mereciera un jugador tan honesto como tú…y que además…hacía “Magia”.
Goio, qué decir de él…bruto como pocos, más duro que una roca…y más bueno que el pan, era como un niño metido en un cuerpo de un levantador de pesas, siempre amigo de todos, conectábamos genial por su bondad, como Pablete una persona incapaz de hacer daño a nadie. Como me encabronaba cada vez que se lesionaba jugando al fútbol de estrangis…él solo hacía deporte al 100%, fuera el que fuera, si no, no lo hacía…
José llegó a mitad de temporada, pero sus 205 cm no pasaron desapercibidos para nadie, hizo 3 o 4 mates en fase final que daban al equipo pose de “equipazo”, nos ayudó muchísimo.
Pulido siendo de primer año hizo un temporadón, le fiché cuando estaba a punto de dejar el basket, ahora anda por Talavera medio dedicándose al baloncesto, su progresión fue tremenda.
Nacho Trevijano, el mayor de todos en edad, el capitán, un bohemio y un romántico, fue el más implicado del mundo y fue el único que no se pasó a recoger su trofeo de campeón, a él eso le daba igual como me confirmó más tarde, incluso le aplaudí la decisión, no le importaba un bledo, él tenía un cometido, ser el capitán de todos, que el barco llegara a puerto era su responsabilidad, el barco llegó y él…desapareció, como esos viejos marinos para los que es más importante el viaje que el destino. Vaya clase que tenía Nacho, un tío que escuchaba a Miles Davis con 20 años es la mejor forma de definirle, un gentleman. Mi capitán!
Y finalmente Otero. David es una persona difícil de definir, un tío que con 21 años es capaz de decir NO a Estudiantes en 2 ocasiones debe ser porque se mueve por parámetros distintos al resto del mundo. Pero él es así, por eso me alegra muchísimo que conmigo jugara su último partido federado hace 2 años…y que vuelva a jugar el primero nuevamente junto a mí. Todos saben que él no era el mejor en cuanto a nivel técnico, pero estarán de acuerdo que nadie ha competido con más energía que él en una pista, era la gasolina del equipo desde sus 200 cm, el líder en pista, ese lider de aquel equipo de chicos humildes y de barrio, irrepetible, que marcó mi vida como entrenador y como persona, que me ayudó a observar a las personas de otra forma, mirando dentro de ellas, porque ellos se mostraron así, naturales y humanos, cada uno con su carácter pero con un objetivo común, nacieron para ser campeones…y lo fueron.
Algunos de ellos ya no juegan, otros lo hacen sin mucha exigencia porque aman el juego, de otros nunca más volví a saber, algún otro juega en Nacional a un buen nivel, y a muchos de ellos les ví el pasado verano en una cena inolvidable por los viejos tiempos. Lo que hoy soy como persona y como entrenador se lo debo en gran medida a todos ellos, la vida nos ha dado a todos un par de vueltas (en mi caso alguna mareante), y si alguna vez me acerco a lo que en aquel año fuí también será por ellos, por el estímulo que me proporciona recordar lo que se puede conseguir viviendo las cosas de forma pasional e intensa. A algunos os vi llorar por dentro y a otros por fuera aquella tarde en Estudio cuando se nos escapaba el sueño, después del frío que habíamos pasado entrenando bajo 0 tantas noches en aquella pista donde nadie os pudo ganar ni un solo partido; 15 días más tarde la vida y un resultado sorprendente de Estudio ganando a Casvi os devolvió lo que os había robado a traición e injustamente y...conseguisteis ganar la liga. No son los mejores jugadores que he entrenado pero eso es lo de menos, no me importa ni a mí ni a ellos, y eso es lo que les da más mérito.
Aquel equipo lo hicisteis vosotros, yo sólo tuve la suerte y el acierto en no equivocarme con ninguno cuando os elegí.
Este es mi pequeño homenaje a todos 5 años después. Como os dije en su día…”Gracias por los recuerdos” y si tenéis cojones…nos vemos en las canchas ;-)
viernes, 5 de febrero de 2010
Rompiendo las cadenas
No ha sido una semana fácil para mí. Las emociones han sido unas cuantas, y hay que tomar decisiones. A veces actos simbólicos como algo que hice ayer pueden ayudar, es cierto que no es la única solución…pero por algo hay que empezar, es un reto despegarnos de lo que nos hace daño cuando nos hemos rendido a aceptar ese daño como parte de nuestras vidas; al fin y al cabo vinimos al mundo sin ataduras emocionales, es costumbre vivir con ellas y es un trabajo profundo y personal aprender a vivir sin ellas.
No se puede vivir encadenado a historias que no son, que fueron en su día pero que ya no existen…eso es algo dañino, eso es esclavitud emocional, no reconocerlo es de necios. La vida es evolución, aprendizaje, experiencias que alimentan el viaje, pero que no pueden pesar en la mochila. Hay que saber leer el partido (deformación profesional, lo siento) y cuando hay una inundación porque te has dejado un grifo abierto, no sirve de nada secar el agua del suelo, porque el agua seguirá cayendo, sólo hay una solución posible…”cerrar el grifo”; con ello no conseguimos que la mierda que haya esparcida se vaya, pero sólo a partir de ese momento podremos ver resultados en la limpieza que hagamos. Así debe funcionar la cabeza, el alma, y que sé yo si también el corazón, aunque éste vaya a su puta bola…pero debería.
Ahora mismo estaba reflexionando sobre algo que me dijo Eloísa el otro día, ningún acto pasional puede hacer alcanzar el olvido, y pienso que es cierto, me siento mucho mejor desechando el odio al que me había visto forzado por mi mismo en esta semana, lo primero porque no lo siento arraigado dentro de mí, lo segundo porque en el fondo hay cosas que te dan pena, pero cuidado, la pena en mi caso puede también llegar a ser pasional y traicionera, y eso es algo que me ha ocurrido en estos últimos 8 meses y no debe ocurrir más, sé que debo desecharla de igual forma, y fíjate por donde, esa pena empieza a transformarse en indiferencia, y pienso que ese quizás sea el camino, porque la indiferencia no es pasional, no tiene emoción por su propia naturaleza, y puede ser una buena anfitriona para el olvido. Quizás ir en esta línea pueda ser lo correcto, desde luego no hay odio, eso sería engañarme a mí mismo y traicionar mis propios valores. Y la pena empieza a diluirse…
La vida sigue, ayer recordé hace exactamente 16 años cuando me ocurrió lo de Cristina en Logroño, es cierto que fue algo más fácil que esta vez, porque ahora he amado mucho más, pero joder que mal lo pasé aquel año 94, y el tiempo curó las heridas, ahora no me quedan más que vagos recuerdos de aquello, eso sí, aceptando que aquél fue un gran amor. Recuerdo que en aquella época no veía nada, estaba ciego con 20 años y pensaba que todo era una mierda. Ahora son 35 años a punto de 36, y en ciertos momentos pensé lo mismo, pero me debo agarrar a una certeza que en su momento me ayudó, la de entender que el tiempo lo cura todo, al menos en ciertas cuestiones es así. Ojalá haya comenzado mi recomposición definitiva…lo necesito, y lo necesitan muchas personas a las que les importo de verdad y que me lo han demostrado, cada uno a su manera. Va por ustedes.
No se puede vivir encadenado a historias que no son, que fueron en su día pero que ya no existen…eso es algo dañino, eso es esclavitud emocional, no reconocerlo es de necios. La vida es evolución, aprendizaje, experiencias que alimentan el viaje, pero que no pueden pesar en la mochila. Hay que saber leer el partido (deformación profesional, lo siento) y cuando hay una inundación porque te has dejado un grifo abierto, no sirve de nada secar el agua del suelo, porque el agua seguirá cayendo, sólo hay una solución posible…”cerrar el grifo”; con ello no conseguimos que la mierda que haya esparcida se vaya, pero sólo a partir de ese momento podremos ver resultados en la limpieza que hagamos. Así debe funcionar la cabeza, el alma, y que sé yo si también el corazón, aunque éste vaya a su puta bola…pero debería.
Ahora mismo estaba reflexionando sobre algo que me dijo Eloísa el otro día, ningún acto pasional puede hacer alcanzar el olvido, y pienso que es cierto, me siento mucho mejor desechando el odio al que me había visto forzado por mi mismo en esta semana, lo primero porque no lo siento arraigado dentro de mí, lo segundo porque en el fondo hay cosas que te dan pena, pero cuidado, la pena en mi caso puede también llegar a ser pasional y traicionera, y eso es algo que me ha ocurrido en estos últimos 8 meses y no debe ocurrir más, sé que debo desecharla de igual forma, y fíjate por donde, esa pena empieza a transformarse en indiferencia, y pienso que ese quizás sea el camino, porque la indiferencia no es pasional, no tiene emoción por su propia naturaleza, y puede ser una buena anfitriona para el olvido. Quizás ir en esta línea pueda ser lo correcto, desde luego no hay odio, eso sería engañarme a mí mismo y traicionar mis propios valores. Y la pena empieza a diluirse…
La vida sigue, ayer recordé hace exactamente 16 años cuando me ocurrió lo de Cristina en Logroño, es cierto que fue algo más fácil que esta vez, porque ahora he amado mucho más, pero joder que mal lo pasé aquel año 94, y el tiempo curó las heridas, ahora no me quedan más que vagos recuerdos de aquello, eso sí, aceptando que aquél fue un gran amor. Recuerdo que en aquella época no veía nada, estaba ciego con 20 años y pensaba que todo era una mierda. Ahora son 35 años a punto de 36, y en ciertos momentos pensé lo mismo, pero me debo agarrar a una certeza que en su momento me ayudó, la de entender que el tiempo lo cura todo, al menos en ciertas cuestiones es así. Ojalá haya comenzado mi recomposición definitiva…lo necesito, y lo necesitan muchas personas a las que les importo de verdad y que me lo han demostrado, cada uno a su manera. Va por ustedes.
jueves, 28 de enero de 2010
El Pirata Honrado
Mañana viene Lucía, las semanas que la voy a tener conmigo son más llevaderas. Ella con 4 años tiene esa apasionante personalidad mezcla de inocencia y curiosidad que la hace tan especial, como me gusta imaginar que deberían tener casi todos los niños de su edad.
Ella es muy cantarina, le encantan todo tipo de canciones, me hace mucha gracia escucharla como es capaz de “morir de Amor” cantando canciones que escucha en el coche de su madre, letras de las que desconoce el significado como es lógico y normal, o cuando es capaz de tararear la letra de las Winx Club, unas hadas mágicas de armas tomar para dibujo animado que se precie y se tuviera por varón.
El caso es que una de mis preferidas dice lo siguiente….-Había una vez un lobito bueno, al que le asustaban todos los corderos, había también un príncipe malo, una bruja hermosa y un pirata honrado, todas esas cosas había una vez, cuando yo jugaba al mundo al revés-
Me gusta especialmente por varias razones, porque es una canción que evoca historias, cuentos y aventuras, con lo que a mí me gustan, pecado capital sería que a su edad la niña no imaginara estas cosas y las cantara con entusiasmo, el hecho de cantar esta canción me hace llevarla a mi terreno, al territorio de la imaginación, sería una tragedia para el mundo decirle a un niño que sus cuentos son mentira o que sus sueños son imposibles, que los príncipes, piratas, brujas y lobitos son personajes de ficción, porque un cuento para un niño debe ser su forma de vivir, el “carpe diem” que les guíe con 4 añitos…aquel mismo “carpe diem” con el que hace 32 años me enseñó a vivir mi abuela Teodora…
Hay 2 cosas que son sagradas cuando ella está en casa y que sabe que le acompañan todas las noches. Una de ellas es rezar el “Jesusito de mi vida”, la otra es que antes de dormir se va a la cama con uno o varios cuentos que le cuenta papá o la abuela, según cuadre, unos son leídos y otros inventados. Eso es lo de menos, importa que siempre haya una historia que contar…en su caso que escuchar.
A veces el límite entre los cuentos y la realidad puede ser difuso y lo que puede ser un cuento se transforma en una historia donde la protagonista es ella y papá su héroe, en esas estaba la última vez que la tuve cuando estando ya en la cama le pregunté si alguna vez en su casa se acordaba de papá cuando se va a dormir, ella sorprendentemente me dijo algo que yo había olvidado; su respuesta fue impactante por inesperada…-claro papá, me dijiste una vez que estás en una estrella por las noches-
Entonces sorprendido recordé aquella historia, me reconcilió con el mundo pensar que la niña la guardó con ella. Se la conté hace unos cuantos meses, era verano, una noche abierta, de esas en las que de un salto podrías alcanzar la luna sin mucho esfuerzo, estábamos en la terraza y hablando de las estrellas se me ocurrió decirle…-Mira Lucía, ¿ves esas 3 estrellas? Pues escucha, en aquella grandota viven los Reyes Magos, ellos pueden ver lo que hacen los niños y si éstos se portan bien, en aquella de al lado vive Papá Noel y hace lo mismo que los Reyes, y en aquella más pequeñita es donde papá se sube todas las noches, y desde allí te ve cuando te vas a dormir, papá está muchas veces en la estrella aunque tú no lo veas-
Esa fue la historia, entonces volviendo a la última noche que estuvo en casa cuando la niña me sorprendió con la respuesta de papá y la estrella, no vacilé mucho y la dije sorprendido…-¿Te acuerdas de lo que te conté?- su respuesta me arrebató el alma por su inocencia…-Papá, pero hay una cosa que no entiendo, ¿Por qué a veces estás en la estrella y otras estás en tu casa?- No pude contenerme y respondí…-Porque papá todas las noches piensa en ti, y pensar es lo mismo que ver, por eso cuando quiero viajo a la estrella para verte-
Si dentro de mucho tiempo Lucía sigue recordando el cuento, será el triunfo de mi vida, una de esas victorias por las que una vida cobra sentido, pero eso ocurrirá dentro de mucho tiempo, porque mañana estará conmigo; y los piratas, lobitos, príncipes, princesas y brujas hermosas nos esperan, disculparnos si no nos veis o si llegamos tarde a algún sitio, es que este fin de semana no nos dará tregua, hay tantas aventuras esperándonos…que no daremos abasto.
Ella es muy cantarina, le encantan todo tipo de canciones, me hace mucha gracia escucharla como es capaz de “morir de Amor” cantando canciones que escucha en el coche de su madre, letras de las que desconoce el significado como es lógico y normal, o cuando es capaz de tararear la letra de las Winx Club, unas hadas mágicas de armas tomar para dibujo animado que se precie y se tuviera por varón.
El caso es que una de mis preferidas dice lo siguiente….-Había una vez un lobito bueno, al que le asustaban todos los corderos, había también un príncipe malo, una bruja hermosa y un pirata honrado, todas esas cosas había una vez, cuando yo jugaba al mundo al revés-
Me gusta especialmente por varias razones, porque es una canción que evoca historias, cuentos y aventuras, con lo que a mí me gustan, pecado capital sería que a su edad la niña no imaginara estas cosas y las cantara con entusiasmo, el hecho de cantar esta canción me hace llevarla a mi terreno, al territorio de la imaginación, sería una tragedia para el mundo decirle a un niño que sus cuentos son mentira o que sus sueños son imposibles, que los príncipes, piratas, brujas y lobitos son personajes de ficción, porque un cuento para un niño debe ser su forma de vivir, el “carpe diem” que les guíe con 4 añitos…aquel mismo “carpe diem” con el que hace 32 años me enseñó a vivir mi abuela Teodora…
Hay 2 cosas que son sagradas cuando ella está en casa y que sabe que le acompañan todas las noches. Una de ellas es rezar el “Jesusito de mi vida”, la otra es que antes de dormir se va a la cama con uno o varios cuentos que le cuenta papá o la abuela, según cuadre, unos son leídos y otros inventados. Eso es lo de menos, importa que siempre haya una historia que contar…en su caso que escuchar.
A veces el límite entre los cuentos y la realidad puede ser difuso y lo que puede ser un cuento se transforma en una historia donde la protagonista es ella y papá su héroe, en esas estaba la última vez que la tuve cuando estando ya en la cama le pregunté si alguna vez en su casa se acordaba de papá cuando se va a dormir, ella sorprendentemente me dijo algo que yo había olvidado; su respuesta fue impactante por inesperada…-claro papá, me dijiste una vez que estás en una estrella por las noches-
Entonces sorprendido recordé aquella historia, me reconcilió con el mundo pensar que la niña la guardó con ella. Se la conté hace unos cuantos meses, era verano, una noche abierta, de esas en las que de un salto podrías alcanzar la luna sin mucho esfuerzo, estábamos en la terraza y hablando de las estrellas se me ocurrió decirle…-Mira Lucía, ¿ves esas 3 estrellas? Pues escucha, en aquella grandota viven los Reyes Magos, ellos pueden ver lo que hacen los niños y si éstos se portan bien, en aquella de al lado vive Papá Noel y hace lo mismo que los Reyes, y en aquella más pequeñita es donde papá se sube todas las noches, y desde allí te ve cuando te vas a dormir, papá está muchas veces en la estrella aunque tú no lo veas-
Esa fue la historia, entonces volviendo a la última noche que estuvo en casa cuando la niña me sorprendió con la respuesta de papá y la estrella, no vacilé mucho y la dije sorprendido…-¿Te acuerdas de lo que te conté?- su respuesta me arrebató el alma por su inocencia…-Papá, pero hay una cosa que no entiendo, ¿Por qué a veces estás en la estrella y otras estás en tu casa?- No pude contenerme y respondí…-Porque papá todas las noches piensa en ti, y pensar es lo mismo que ver, por eso cuando quiero viajo a la estrella para verte-
Si dentro de mucho tiempo Lucía sigue recordando el cuento, será el triunfo de mi vida, una de esas victorias por las que una vida cobra sentido, pero eso ocurrirá dentro de mucho tiempo, porque mañana estará conmigo; y los piratas, lobitos, príncipes, princesas y brujas hermosas nos esperan, disculparnos si no nos veis o si llegamos tarde a algún sitio, es que este fin de semana no nos dará tregua, hay tantas aventuras esperándonos…que no daremos abasto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
